Este flujo de viajeros no solo superó en un 7,6% al año anterior, sino que también inyectó 701.064 millones de pesos en la economía, con un gasto diario promedio de $89.167 por persona. Las provincias más destacadas por su actividad turística fueron Corrientes, Entre Ríos y Jujuy, donde las tradicionales celebraciones de carnaval atrajeron a una multitud de visitantes, generando un impacto significativo en sectores como la hotelería, la gastronomía y el transporte.
A nivel nacional, la oferta turística se consolidó, destacando no solo las festividades de carnaval, sino también los atractivos naturales que complementaron la experiencia de los turistas. En Gualeguaychú, las comparsas desfilaron ante un público masivo, mientras que en la Quebrada de Humahuaca, las celebraciones mantuvieron su nivel de convocatoria habitual. La ocupación hotelera alcanzó niveles altos, con miles de personas eligiendo estas provincias para disfrutar de los días de fiesta.
En cuanto a la distribución del turismo, las escapadas de entre dos y tres noches predominaron, lo que permitió una estadía promedio de 2,8 días. Este patrón se vio reflejado en destinos cercanos a grandes ciudades, como en Buenos Aires, Córdoba y Tucumán, donde los residentes optaron por viajes cortos a localidades vecinas. A pesar de algunas reprogramaciones causadas por las lluvias en la región central y el Litoral, el turismo interno sostuvo niveles elevados de ocupación en la mayoría de las provincias.
Entre las ciudades con mayor tradición carnavalera, Gualeguaychú en Entre Ríos, Corrientes y Tilcara en Jujuy lideraron la convocatoria, logrando dinamizar la economía local con celebraciones masivas. Las condiciones climáticas afectaron algunas actividades, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires y Entre Ríos, donde las lluvias intermitentes obligaron a la reprogramación de ciertos eventos, aunque la mayoría de las actividades se desarrollaron con normalidad.
En Córdoba, uno de los destinos más elegidos para este feriado, las sierras registraron una ocupación alta, con localidades como Villa General Belgrano y Santa Rosa de Calamuchita alcanzando el 85% de reservas, mientras que Carlos Paz y Capilla del Monte llegaron casi al 90%. En el Valle de Traslasierra, la afluencia de turistas fue notable, con un 70% de ocupación en Mina Clavero y otras localidades, aunque este porcentaje mejoró por la llegada de turistas sin reservas previas.
El carnaval en la provincia de Córdoba contó con una nutrida agenda de eventos, destacándose los Carnavales del Río en Santa Rosa de Calamuchita, donde las presentaciones de artistas como Luck-Ra y Los Palmeras convocaron a un gran público. Mientras tanto, en Villa General Belgrano, el tradicional Carnaval Vienés, inspirado en la cultura centroeuropea, ofreció una propuesta única para los visitantes. Sin embargo, el mal tiempo obligó a cancelar algunos eventos al aire libre, como los carnavales de Embalse y el Festival del Lago en Villa Rumipal.
Los carnavales de Unquillo y Río Ceballos, considerados entre los más importantes de las Sierras de Córdoba, también aportaron al movimiento turístico. En Unquillo, los corsos históricos, con casi 90 años de trayectoria, reunieron a más de 200 artistas, mientras que en Río Ceballos, la Fiesta Chayera contó con la participación de figuras como Sergio Galleguillo y ofreció un espectáculo gratuito para locales y turistas.
En definitiva, el fin de semana largo de Carnaval reafirmó su relevancia como un evento clave para el turismo interno en Argentina, dinamizando la economía en múltiples sectores y fortaleciendo la oferta turística nacional, incluso en el marco de condiciones climáticas adversas en algunas regiones.