Las Higueras volvió a ser, como cada año, el epicentro del acto central del 25 de Mayo en el Gran Río Cuarto. Allí, ante la presencia de miles de vecinos y vecinas, autoridades locales, regionales y provinciales participaron del izamiento de la bandera, el Tedeum y el desfile cívico-militar que marcó el 215º aniversario de la Revolución de Mayo.
Los tres intendentes del área metropolitana compartieron escenario: Gianfranco Lucchesi (Las Higueras), Guillermo De Rivas (Río Cuarto) y Maximiliano Rossetto (Holmberg). Junto a ellos estuvo también Julián Oberti, Director General del Centro Cívico, en representación del Gobierno de la Provincia.
El anfitrión, Gianfranco Lucchesi, fue quien dio la bienvenida y ofreció el discurso principal. Frente al palco colmado, expresó: “Hoy celebramos un momento clave de nuestra historia, la Revolución de Mayo. Ese día decidimos romper lazos con España y comenzar a luchar por la libertad y la independencia”.
Lucchesi trazó un paralelismo entre aquel proceso histórico y el presente. “La unión y la determinación de nuestros antepasados nos permitieron superar obstáculos y conformarnos como una nación libre y soberana”, dijo. Y agregó: “Por eso quiero destacar la importancia del rol del Estado en el desarrollo y el progreso de nuestros pueblos, ayer, hoy y siempre”.
En otro tramo de su discurso, el jefe comunal higuerense subrayó el trabajo conjunto con las otras gestiones: “Hoy trabajamos incansablemente para mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos del Gran Río Cuarto, en conjunto con los intendentes, con instituciones, con la ciudadanía”.
Finalmente, Lucchesi cerró con un mensaje simbólico: “Levantemos nuestra bandera bien alto y pintemos de celeste y blanco nuestros corazones. Viva la patria”.
Luego fue el turno de Julián Oberti, quien llevó el saludo del gobernador Martín Llaryora y del Gobierno de Córdoba. “Quiero hacer llegar un caluroso saludo a través de la representación que ejerce el señor intendente de Las Higueras. También del gobernador y de todo el equipo de trabajo provincial”, dijo.
Oberti remarcó el valor del encuentro entre los tres intendentes en un mismo palco: “Esto que vemos aquí representado no es más ni menos que esa búsqueda de armonía que necesitamos. Tres intendentes que representan tres localidades pujantes del sur de Córdoba, demostrando que los argentinos, en estos 215 años, podemos finalmente estar juntos, trabajar juntos”.
El funcionario cerró con una apelación emotiva: “Lo más importante que tenemos como país somos nosotros, los argentinos, las personas que componemos nuestro bendito país. Por eso evocando a aquellos próceres que forjaron nuestra patria, con profunda emoción digo: vamos juntos, pasamos de la mano. ¡Viva la patria!”
Luego de los discursos, comenzó el desfile. A lo largo de la Boulevard Juan B. Justo, el público siguió de cerca el paso de instituciones educativas, fuerzas de seguridad, agrupaciones gauchas y organizaciones comunitarias. La jornada patriótica concluyó con la apertura de la gran fiesta patria “Sabores y Saberes”, donde se ofrecieron productos regionales y actividades culturales para toda la familia.
La presencia conjunta de los tres intendentes en este acto volvió a poner en escena una construcción política y social que excede los límites administrativos: la del Gran Río Cuarto, una región urbana en crecimiento que comparte infraestructura, desafíos y proyectos.
En diálogo informal, De Rivas destacó el valor simbólico del encuentro: “Estar acá no es sólo un acto patrio. Es también una forma de mostrar cómo trabajamos juntos por una región integrada y con mirada de futuro”. Por su parte, Rossetto coincidió: “Tenemos claro que si nos va bien como región, les va mejor a nuestros pueblos”.
En medio de la coyuntura social y económica que atraviesa el país, los discursos del acto patrio pusieron el acento en la necesidad de sostener la paz, la institucionalidad y la articulación entre los distintos niveles del Estado.
A 215 años de la Revolución de Mayo, la escena que se vivió en Las Higueras fue algo más que una conmemoración histórica. Fue, en palabras del propio Oberti, “una muestra de esa armonía que necesitamos para buscar el trabajo y la tranquilidad de todos”.