El talento cordobés pisa fuerte en el agro norteamericano. Dos empresas tecnológicas de Río Cuarto integran la Misión AgTech 2025, una iniciativa público-privada que impulsa la internacionalización de innovaciones desarrolladas en Córdoba para el sector agropecuario. En ese marco, Seed Matriz y Ceres Demeter están realizando ensayos y pruebas comerciales en Estados Unidos, con productos que combinan biotecnología, nanotecnología y sustentabilidad.
Desde hace cuatro años, Seed Matriz trabaja en la validación de una tecnología de encapsulado de semillas que permite incorporar bioinsumos, nutrientes y tratamientos biológicos desde el origen. Jorge Suino, cofundador junto a Federico Colla, explicó que el desarrollo se gestó íntegramente en Río Cuarto y hoy ya es un producto comercial en Argentina.
“Estamos avanzando en ensayos en Estados Unidos, Brasil y Paraguay. La clave es mostrar resultados consistentes, eso ayuda a superar barreras de credibilidad. Ya hay semilleros que lo ven como una opción real para aplicar productos biológicos directamente desde la semilla”, señaló Suino.
La delegación que integra la Misión AgTech está compuesta por más de 30 representantes de empresas e instituciones vinculadas al clúster tecnológico de Río Cuarto. El objetivo es generar alianzas, abrir mercados y posicionar a Córdoba como proveedor global de soluciones innovadoras en el agro.
Ceres Demeter, otra firma con base en la ciudad, lleva adelante ensayos precomerciales con FORZA, una tecnología que combina dos microorganismos con una nanopartícula de zinc, especialmente pensada para cultivos de maíz. Christopher Kilmurray, socio del proyecto junto a Sergio Bonancea, explicó que buscan validar el producto en esta campaña 2025 y demostrar el potencial de la combinación entre biología y nanotecnología.
“Apuntamos a ofrecer una solución más eficiente y sustentable para la producción agrícola. Esta experiencia nos permite también conocer de cerca la demanda del mercado norteamericano y conectar con universidades e instituciones clave”, dijo Kilmurray.
Ambas experiencias reflejan un movimiento más amplio: el de empresas cordobesas que no solo desarrollan tecnología de punta, sino que además se animan a competir y colaborar en escenarios internacionales. La Misión AgTech 2025 articula al sector privado con universidades y el gobierno provincial, buscando dar el salto hacia una mayor presencia en los polos agrícolas más relevantes del mundo.
La innovación que emerge desde Río Cuarto no es casualidad. El ecosistema que se fue consolidando en los últimos años, con fuerte base académica y colaboración entre actores del sector, ha permitido que soluciones nacidas en la región empiecen a medirse en entornos exigentes y con potencial de escala global.
En este contexto, los empresarios destacan que el trabajo constante, el aprendizaje continuo y la validación técnica son pasos indispensables para abrir nuevas oportunidades. “Esto no se trata solo de vender un producto, sino de construir confianza, demostrar resultados y aprender del intercambio con otros mercados”, concluyeron desde la delegación.
La apuesta por la internacionalización del conocimiento local también apunta a inspirar a más emprendedores tecnológicos del interior del país, mostrando que es posible innovar desde el sur de Córdoba y llegar a competir en igualdad de condiciones con desarrollos de otras partes del mundo.