Hace décadas, el cumpleaños de 15 era un evento casi obligatorio para las adolescentes argentinas. Hoy, sin embargo, muchas eligen reemplazarlo por un viaje grupal. Alejandro Caramuti, de Garro Travels, explica este cambio cultural: "Las chicas dicen ‘para qué una fiesta de 5 horas si el viaje dura 15 días’".
El viaje a Orlando, organizado por la agencia desde 1992, se ha convertido en una alternativa masiva. "Es un grupo de 120 personas, con 11 noches en Orlando, 3 en Miami y 3 en Nueva York", detalla Caramuti. Lo que comenzó como una opción entre "la fiesta, la moto o el viaje", hoy mutó: "Ya no es ‘o una cosa o la otra’, en muchos casos es la fiesta y el viaje".
Este fenómeno refleja un cambio generacional. Las nuevas adolescentes valoran más las experiencias compartidas que los eventos formales. "Las fiestas ahora son con listas de invitados que ni conocen", comenta Caramuti, contrastando con la intimidad de los viajes entre amigas. Incluso en localidades del interior, donde la tradición de los 15 era más fuerte, el viaje gana terreno.
Otro factor es el costo. "Los valores se han equiparado mucho", señala. Antes, las familias debían elegir; hoy, muchas logran hacer ambas cosas. Además, el viaje ofrece algo que la fiesta no puede: recuerdos duraderos y libertad. "Es el único producto que cobra valor después de usarlo", concluye Caramuti.