La tecnología se convirtió en una herramienta central para el desarrollo de la producción agropecuaria. Así lo expresó el presidente de la Sociedad Rural de Río Cuarto, Heraldo Moyetta, durante una entrevista en Breves Streaming.
El dirigente analizó la evolución tecnológica del sector y explicó que hoy existen sistemas que permiten monitorear el funcionamiento de la maquinaria agrícola y el desarrollo de los cultivos en tiempo real.
“Hoy podés controlar una cosechadora desde tu escritorio”, afirmó, al describir el grado de digitalización que alcanzó la actividad en los últimos años.
Según explicó, a través de sistemas de monitoreo y geolocalización es posible seguir el trabajo de las máquinas en el campo, conocer su rendimiento e incluso detectar fallas técnicas a distancia.
“Desde tu casa podés ver cómo está trabajando la máquina, dónde está ubicada y si todo funciona correctamente”, señaló.
Moyetta destacó que esta transformación tecnológica se produjo de manera acelerada y modificó la forma en que se gestiona la producción agropecuaria.
Para ilustrar el cambio, recordó cómo era el trabajo rural décadas atrás. “Mis abuelos trabajaban con caballos y malacates. Después vinieron los tractores sin cabina y las cosechadoras con una simple lona arriba”, comentó.
En contraste con esa imagen, explicó que la maquinaria actual incorpora sistemas digitales, sensores y herramientas de monitoreo que permiten obtener información precisa sobre el funcionamiento de cada equipo.
El dirigente también mencionó el crecimiento de la inteligencia artificial y otras innovaciones vinculadas al agro, que cada vez tienen mayor presencia en exposiciones y eventos del sector.
“La cantidad de empresas que hoy trabajan con tecnología aplicada al agro es enorme”, señaló.
Sin embargo, Moyetta advirtió que la incorporación de estas herramientas también plantea nuevos desafíos. Uno de ellos tiene que ver con la formación de recursos humanos capaces de manejar estos sistemas.
“Muchas veces el cuello de botella está en la cantidad de personas capacitadas para usar toda esta tecnología”, explicó.
A pesar de eso, consideró que el avance tecnológico continuará y que el sector agropecuario seguirá adoptando innovaciones que permitan mejorar la eficiencia productiva.
“El progreso siempre termina siendo positivo”, afirmó.
En ese sentido, sostuvo que la tecnología puede contribuir a optimizar procesos, reducir costos y mejorar la toma de decisiones en el manejo de los cultivos.
Al mismo tiempo, planteó que como ocurre en otros ámbitos, las nuevas herramientas también deben utilizarse de manera responsable.
“Siempre hay quienes pueden usar la tecnología para cosas que no están bien, pero eso pasó en todas las épocas”, reflexionó.
Para Moyetta, el desafío de los próximos años será seguir integrando innovación y producción, en un contexto donde la digitalización ya forma parte de la realidad cotidiana del agro.