El Festival Otoño Polifónico volvió a posicionarse como uno de los eventos culturales más relevantes de Río Cuarto, no solo por su propuesta artística sino también por su impacto en la economía local. De acuerdo con el relevamiento realizado por el Observatorio Turístico del Gobierno municipal, la séptima edición generó un movimiento económico superior a los 1025 millones de pesos.
El evento se desarrolló entre el miércoles 11 y el domingo 15 de marzo en distintos escenarios de la ciudad, con epicentro en el Anfiteatro del Parque Sarmiento. Durante esos días, unas 20 mil personas participaron de las distintas actividades, con una fuerte presencia de visitantes provenientes de distintos puntos de la provincia de Córdoba y también de otras jurisdicciones como San Luis, Buenos Aires, La Pampa y Entre Ríos.
Según el informe, el gasto promedio por asistente se ubicó en torno a los 51.250 pesos. Ese consumo se distribuyó en distintos rubros, entre ellos entradas, gastronomía, transporte y otros servicios vinculados al desarrollo del festival. Este movimiento permitió dinamizar sectores clave del circuito económico local, en un contexto donde los eventos culturales adquieren cada vez mayor relevancia como motores de actividad.
El relevamiento también incluyó encuestas de satisfacción realizadas a cientos de asistentes. Los resultados reflejaron niveles de valoración elevados en aspectos como la calidad artística, la organización general y la oferta cultural. En la mayoría de los casos, las calificaciones se ubicaron cerca del puntaje máximo.
En paralelo, el festival continúa consolidando su posicionamiento institucional. Recientemente fue declarado Fiesta Provincial por la Legislatura de Córdoba, lo que refuerza su lugar dentro del calendario turístico y cultural. Además, se lo considera el cierre de la temporada dentro del programa “Tierra del Sol y Festivales de las Sierras del Sur”.
Otro de los ejes evaluados fue el impacto ambiental. En ese sentido, se midió la huella de carbono en conjunto con la Subsecretaría de Ambiente y se implementaron distintas acciones orientadas a la sostenibilidad. Entre ellas, se destacó el uso de ecovasos reutilizables, la reducción de plásticos de un solo uso, la gestión de residuos y la plantación de árboles.
Estas medidas permiten sostener la certificación del evento como sostenible y marcan una línea de trabajo que combina desarrollo cultural con criterios ambientales. Con estos resultados, el Festival Otoño Polifónico reafirma su doble rol: como propuesta artística y como generador de movimiento económico en la ciudad.