La vicerrectora de la Universidad Siglo 21 analizó en Breves Streaming cómo la inteligencia artificial está transformando el trabajo y los desafíos que enfrenta la educación superior.
La irrupción de la inteligencia artificial y los cambios tecnológicos están generando nuevas preguntas sobre el futuro del trabajo. Así lo planteó la vicerrectora de la Universidad Siglo 21, Marcela Tello, durante una entrevista en Breves Streaming.
La directiva sostuvo que el avance de estas tecnologías obliga a repensar el rol de las universidades y los procesos de formación profesional.
“Hoy hay muchas personas que se preguntan de qué van a trabajar y en qué tienen que formarse para seguir teniendo valor en el mercado laboral”, explicó.
Según indicó, la velocidad de los cambios tecnológicos plantea desafíos inéditos para el sistema educativo.
En ese contexto, Tello consideró que las universidades deben acompañar a los estudiantes no solo con conocimientos técnicos, sino también con habilidades que permitan adaptarse a escenarios cambiantes.
Entre ellas mencionó el pensamiento crítico, la capacidad de aprendizaje permanente y el trabajo en equipo.
“Las habilidades blandas pasan a ser centrales en este nuevo contexto”, señaló.
La vicerrectora explicó que muchas profesiones están atravesando procesos de transformación y que algunas incluso podrían desaparecer o cambiar radicalmente en los próximos años.
Por esa razón, sostuvo que la formación universitaria debe promover una mirada más flexible y orientada al aprendizaje continuo.
“Las personas van a tener que aprender durante toda su vida”, afirmó.
Desde la Universidad Siglo 21, explicó, se trabaja de manera permanente en la actualización de la oferta académica para responder a esas nuevas demandas.
La institución renueva cada año su cartera de programas educativos analizando las tendencias del mercado laboral y las necesidades de las organizaciones.
Ese proceso ha permitido incorporar carreras y programas vinculados a nuevas áreas de conocimiento como ciencia de datos, seguridad, inteligencia artificial y nuevas tecnologías.
Tello recordó que en muchos casos estas propuestas académicas generan inicialmente sorpresa, pero con el tiempo terminan consolidándose como campos profesionales necesarios.
“Hay carreras que cuando se lanzan parecen raras, pero después terminan siendo fundamentales para la sociedad”, explicó.
Además, la universidad impulsa programas de capacitación junto a empresas para fortalecer la formación de los trabajadores dentro de las organizaciones.
La idea, según indicó, es acompañar los procesos de reconversión laboral y facilitar que las personas puedan adquirir nuevas habilidades sin abandonar su actividad profesional.
Para la directiva, el desafío educativo de los próximos años será lograr que la tecnología potencie el aprendizaje sin perder de vista el desarrollo humano.
“La innovación tiene sentido cuando ayuda a formar mejores personas y mejores profesionales”, concluyó.