Durante el receso escolar de verano, el Programa de Asistencia Integral Córdoba (PAICOR) mantiene su funcionamiento activo y continúa con la entrega de módulos alimentarios destinados a niñas, niños y adolescentes que forman parte del sistema educativo provincial.
La política pública alcanza a un total de 309 mil beneficiarios en toda la provincia y representa una inversión mensual cercana a los $19 mil millones, destinada a sostener el acceso a una alimentación equilibrada aun fuera del calendario escolar.
El operativo de verano incluye la distribución de módulos especiales diseñados para cubrir las necesidades básicas durante las vacaciones. Cada entrega está compuesta por hasta 27 productos de alto valor nutritivo, que fueron retirados por las familias en los establecimientos educativos correspondientes.
El director general del PAICOR, Ezequiel Ghione, explicó que el incremento en la demanda “refleja el impacto de la macroeconomía nacional en las familias cordobesas”, y destacó el esfuerzo presupuestario que realiza la Provincia para garantizar la continuidad del programa. “Actualmente se requiere una inversión cercana a los $19 mil millones de pesos mensuales para asegurar menús equilibrados y de calidad”, señaló.
Durante el ciclo lectivo, cada escuela cuenta con un menú diario previamente establecido, con balance nutricional, controles de prestación del servicio y seguimiento del cumplimiento de los lineamientos alimentarios. Estos menús incluyen carnes, pastas, verduras, frutas y panificados, y son elaborados por el Área de Nutrición del PAICOR, con la participación de la Escuela de Nutrición de las universidades Nacional, Católica y Siglo 21.
En el período de vacaciones, los productos son entregados a los hogares, donde la dinámica de elaboración de las comidas es diferente. Entre los alimentos incluidos en los módulos se encuentran leche en polvo, mate cocido, yerba, cacao, azúcar, fideos, arroz, avena, harina, lentejas, puré de tomate, choclo, conservas de caballa o atún y pasta de maní. Además, se incorporó miel con el objetivo de evaluar su aceptación entre los beneficiarios.
En paralelo, el programa avanzó en la regionalización de los ingredientes, adaptando los productos a los hábitos y paladares de cada zona de la provincia, sin descuidar el equilibrio nutricional ni la calidad de los alimentos entregados.
De esta manera, el PAICOR sostiene su funcionamiento durante el verano y asegura la continuidad de una política pública orientada a acompañar a las familias cordobesas en un contexto de alta demanda social.