La temporada de verano en Córdoba cerró enero con cifras que ratifican el crecimiento del turismo en la provincia. El relevamiento de la Agencia Córdoba Turismo muestra que 3.5 millones de personas eligieron distintos puntos del territorio, lo que representa un incremento cercano al 9% respecto al mismo período del año anterior.
Los fines de semana fueron los momentos de mayor movimiento, con ocupación plena en varias localidades. Los valles de Punilla y Calamuchita se consolidaron como los destinos más convocantes, mientras que Villa Carlos Paz, Villa General Belgrano, Santa Rosa, Miramar y Nono registraron porcentajes que oscilaron entre el 80% y el 97% según el día y la demanda.
El presidente de la Agencia Córdoba Turismo, Darío Capitani, destacó que la agenda de festivales y celebraciones fue un factor clave para atraer visitantes tanto de la provincia como de otras regiones del país. Según sus palabras, la combinación de propuestas culturales y recreativas generó un diferencial que posiciona a Córdoba como la provincia más concurrida del verano.
El impacto económico del movimiento turístico ya roza el billón de pesos. Esta cifra refleja no solo el gasto en alojamiento y gastronomía, sino también en actividades recreativas, transporte y servicios vinculados al sector. El crecimiento respecto a enero de 2025 se traduce en 300 mil turistas adicionales, consolidando una tendencia que se mantiene firme.
Villa Carlos Paz se mantuvo durante la semana con un 80% de ocupación, que ascendió al 90-95% los fines de semana. Villa General Belgrano alcanzó picos del 97%, mientras que Santa Rosa y Miramar superaron el 90%. En Traslasierra, la localidad de Nono registró un promedio del 80% con picos del 95%. Estos números reflejan un comportamiento marcado por el turismo de cercanía y las salidas sin reserva previa, favorecidas por las condiciones climáticas.
El inicio de febrero llega con expectativas renovadas. El calendario de carnaval y las actividades programadas en distintos municipios se presentan como un atractivo adicional para sostener el flujo de visitantes. Capitani subrayó que el trabajo conjunto entre el sector público y privado busca mejorar la experiencia de quienes llegan a la provincia, acompañando a cada municipio en la organización de eventos y servicios.
El fenómeno turístico cordobés se apoya en varios pilares: la diversidad de paisajes, la oferta cultural y la infraestructura que permite recibir a millones de personas. La ocupación plena en los fines de semana confirma que la demanda supera las previsiones y que la provincia se ha convertido en un destino elegido por quienes buscan alternativas variadas en un mismo territorio.
El crecimiento sostenido también plantea desafíos. La necesidad de ampliar servicios, garantizar la calidad de la atención y preservar los recursos naturales se vuelve central en un escenario donde la cantidad de visitantes aumenta año tras año. La coordinación entre municipios y el sector privado será clave para sostener este ritmo sin afectar la sustentabilidad de los destinos.
La temporada 2026 deja en claro que Córdoba no solo mantiene su atractivo, sino que lo expande. Los números de ocupación y el impacto económico muestran un panorama alentador para el turismo provincial, que se consolida como motor de desarrollo y fuente de ingresos para miles de familias.
El balance de enero marca un punto de referencia para lo que resta del verano. Con más de 3.5 millones de turistas y un impacto económico cercano al billón de pesos, Córdoba reafirma su lugar como epicentro del turismo nacional. La expectativa por los carnavales y las actividades de febrero refuerza la idea de que la temporada aún tiene mucho por ofrecer.