En Córdoba se está consolidando una propuesta que busca transformar la educación en los parajes rurales. A través del programa Transformar Córdoba, el Ministerio de Educación desarrolla los Centros Educativos Rurales Integrales (CERI), un modelo que articula los niveles inicial, primario y secundario en una misma estructura pedagógica. La iniciativa apunta a garantizar que los estudiantes de zonas alejadas tengan acceso a una educación completa, con continuidad y sin interrupciones en sus trayectorias escolares.
El esquema comenzó como una experiencia piloto en 2025 en tres puntos estratégicos: Frontera Norte (San Justo), Las Bajadas (Calamuchita) y Comuna Km 658 (Río Primero). Allí se incorporó el nivel secundario en contextos donde históricamente la distancia había sido una barrera. Los resultados iniciales mostraron un impacto positivo en la dinámica institucional y comunitaria, ampliando horizontes educativos para las familias rurales.
Para 2026, el plan prevé la expansión a 12 CERI distribuidos en los cuatro puntos cardinales de la provincia, alcanzando a más de 600 estudiantes. La propuesta se sostiene en pilares como la docencia multinivel, la incorporación de especialistas en áreas como inglés, educación física, artística y tecnológica, y la integración de trayectos de formación profesional orientados a la inserción laboral en contextos rurales.
El ministro de Educación, Horacio Ferreyra, explicó que este modelo no es solo una reorganización institucional, sino una decisión política que busca justicia educativa. Señaló que la ruralidad se entiende como una oportunidad para innovar y que los estudiantes de comunas alejadas acceden a la misma calidad educativa que en la capital, con el valor agregado de la identidad local.
Uno de los ejes centrales es el uso estratégico de la tecnología. Cada centro cuenta con conectividad plena, lo que permite combinar instancias presenciales con entornos virtuales de aprendizaje. Los estudiantes participan en visitas remotas a museos, dialogan con especialistas y colaboran con otras escuelas rurales de la provincia. Esta modalidad híbrida fortalece la alfabetización digital y abre posibilidades de aprendizaje más allá de las limitaciones geográficas.
El trabajo docente articulado es otro aspecto clave. Profesores de distintas disciplinas coordinan esfuerzos para acompañar las trayectorias escolares de manera continua. La integración de los niveles inicial, primario y secundario en una misma unidad pedagógica evita rupturas y favorece la permanencia en la educación obligatoria.
La propuesta también promueve el aprendizaje basado en proyectos, una estrategia que busca fortalecer la cultura local y desarrollar capacidades para la vida y el trabajo. Según referentes del programa, el objetivo es que los jóvenes cuenten con herramientas que les permitan progresar en sus propios territorios, sin necesidad de migrar para acceder a oportunidades educativas.
La geografía cordobesa presenta desafíos diversos. En parajes donde la distancia había sido un obstáculo para acceder a la educación secundaria, los CERI se convierten en una respuesta concreta. Al integrar los niveles y sumar tecnología, se busca revertir el aislamiento y fortalecer el arraigo comunitario.
El crecimiento del modelo es sostenido. Actualmente, tres centros ya cuentan con nivel secundario integrado, y la expansión prevista para este año permitirá que más estudiantes se beneficien de esta propuesta. La articulación entre niveles construye un proyecto educativo institucional común, fortaleciendo el sentido de pertenencia y el acompañamiento de las trayectorias escolares.
Los CERI representan una apuesta por la equidad territorial y el derecho a la educación. La incorporación de especialistas y la modalidad híbrida permiten que los estudiantes de zonas rurales accedan a contenidos como inglés, computación, artes y educación física, con la misma calidad que en los centros urbanos.
La experiencia cordobesa se posiciona como un modelo alternativo a nivel nacional. Al integrar niveles, sumar tecnología y promover proyectos vinculados a la cultura local, se busca garantizar igualdad de oportunidades y fortalecer la identidad comunitaria.
En definitiva, los Centros Educativos Rurales Integrales son una propuesta que redefine la organización de la educación rural en Córdoba. Con un enfoque integral y tecnológico, la provincia avanza hacia un sistema que acompaña las trayectorias escolares de manera continua, promueve la alfabetización digital y abre nuevas posibilidades para los jóvenes en sus propios territorios.