El primer fin de semana largo del año dejó números históricos para el turismo argentino. Según el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), durante el Feriado de Carnaval viajaron 3 millones de personas en todo el país, un 7,2% más que en 2025, con un impacto económico directo de $1.007.793 millones.
El movimiento se extendió durante cuatro días y alcanzó tanto a destinos tradicionales como a ciudades que no suelen ser receptoras masivas de turismo, pero que aprovecharon sus celebraciones de carnaval para captar visitantes.
El gasto total creció un 6% a precios constantes frente al mismo período del año anterior. En promedio, cada turista desembolsó $111.605 por día, aunque ese monto representó una baja real del 7,7% respecto de 2025. La estadía media fue de tres días, levemente superior a los 2,8 días del año pasado, en un contexto donde las promociones en hotelería y transporte jugaron un papel clave.
CAME destacó que se trata del mejor registro histórico en cantidad de viajeros para Carnaval. La marca anterior había sido en 2023, con 2.925.000 personas movilizadas. El dato adquiere relevancia en un escenario económico donde los ingresos familiares siguen condicionados.
Movimiento aéreo y regional
El transporte aéreo volvió a mostrar niveles elevados de actividad. Aerolíneas Argentinas trasladó más de 220.000 pasajeros durante el fin de semana, mientras que JetSmart completó un total conjunto de 313.000 viajeros entre ambas compañías.
También se registró un incremento en los cruces desde Uruguay. Buquebus informó un crecimiento interanual del 27% en los viajes hacia Argentina, consolidando el flujo regional en fechas clave.
En las rutas nacionales se observaron picos de hasta 2.000 vehículos por hora rumbo a la Costa Atlántica, especialmente hacia Mar del Plata. Para ordenar la circulación, la Agencia Nacional de Seguridad Vial dispuso restricciones para camiones de más de 3.500 kilos en corredores estratégicos.
En la zona cordillerana, el Paso Cristo Redentor registró demoras de hasta tres horas para cruzar hacia Chile, aunque muy por debajo de las siete horas observadas en 2025.
Córdoba, entre los destinos más elegidos
En el contexto nacional, Córdoba volvió a posicionarse como uno de los polos turísticos centrales del verano. De acuerdo con estimaciones provinciales, el movimiento alcanzó los 400.000 visitantes, con niveles de ocupación que rondaron el 90% y picos de lleno total en varias localidades.
En el Valle de Punilla, Capilla del Monte y La Cumbre llegaron al 95%, mientras que Villa Santa Cruz del Lago y Villa Yacanto alcanzaron el 100%. Villa Carlos Paz registró un 90% en promedio y 98% en alojamientos categorizados.
En Calamuchita, Villa General Belgrano y Santa Rosa marcaron 95%; Potrero de Garay promedió 90% y Almafuerte 94%. En Traslasierra, Las Rabonas alcanzó el 98%, Nono el 95% y Mina Clavero el 90%.
La agenda de fiestas populares fue determinante. Hubo celebraciones en distintas localidades, festivales culturales y propuestas gastronómicas que distribuyeron el movimiento en varios puntos del territorio.
Uno de los eventos centrales fue una nueva edición del Cosquín Rock en el aeródromo de Santa María de Punilla, que convocó a miles de personas y volvió a ubicar a la provincia en el circuito de grandes encuentros musicales.
Costo de viajar
Un informe del INECO-UADE estimó que una familia tipo necesitó $1.265.013 para vacacionar dentro del país durante el fin de semana largo, equivalente al 74% del salario promedio RIPTE. En términos reales, el esfuerzo económico se mantuvo similar al del año pasado.
A pesar de la inestabilidad climática —con jornadas de calor, lluvia y tormentas en distintas regiones— el tiempo no resultó un factor determinante en la decisión de viajar.
Quince años de Carnaval oficial
El 2026 marca el decimoquinto año consecutivo en que Argentina celebra oficialmente el Carnaval como feriado nacional, tras más de tres décadas sin formar parte del calendario oficial.
Los datos confirman que el fin de semana largo se consolidó como uno de los momentos más fuertes del verano. Para Córdoba, los números ratifican el peso del turismo como motor económico regional, impulsado por eventos masivos y una oferta diversificada que logró sostener altos niveles de ocupación en un escenario de restricciones de consumo.